El Fondo Monetario Internacional (FMI) lleva un año y medio en una disputa nada caprichosa con El Salvador desde que se comprometió en diciembre de 2024 a no ampliar sus reservas de bitcoin, una condición a los fondos recibidos. Sin embargo, para agosto del presente año, y a pesar de lo pactado, esa reserva creció de 5.968 a más de 7.700 unidades. Lo que arrancó como la gran apuesta libertaria contra el poder monetario centralizado terminó convertido en una pieza más que incorporan a la "navaja suiza" de algunos Estados pese a la presión de sus propios acreedores.
Si bien El Salvador ya no reconoce a bitcoin como moneda de curso legal —ese estatus fue revocado en febrero de 2025—, la Oficina Nacional de Bitcoin sigue comprando cerca de una unidad diaria, y se le atribuye el crecimiento del saldo público a la ambigüedad legal de "movimientos entre billeteras estatales" en vez de a compras nuevas. Pero la tensión entre Bukele y el FMI sigue viva.
La firma Fitch Ratings calificó el programa salvadoreño de 1.400 millones de dólares como "estancado" tras las revisiones de septiembre de 2025 y la de marzo de 2026 sin completar, lo que retrasó desembolsos que El Salvador necesita para sostener una deuda previsional que ronda los 11.570 millones de dólares. El asesor en bitcoin del gobierno salvadoreño, Max Keiser, ha señalado que la meta declarada es llegar a 20.000 unidades —casi el triple de la reserva actual—, un salto que exigiría renegociar el acuerdo desde cero.
Max Keiser, asesor financiero en bitcoin, junto al presidente salvadoreño, Nayib Bukele © X.com
El camino del BRICS Pay
En marzo de 2025, los Estados Unidos formalizó con la Orden Ejecutiva 14233 una Reserva Estratégica de Bitcoin capitalizada con alrededor de 200.000 bitcoins incautados en causas de decomiso penal y civil, con la prohibición expresa de venderlos. Así, el bitcoin deja el terreno de la especulación privada y pasa al de la política de reservas soberanas (aunque siga siendo un volumen menor frente al oro del Tesoro estadounidense). Del mismo modo, Rusia construyó un sistema para que empresas petroleras conviertan los yuanes y rupias en bitcoin, ether y stablecoins a través de intermediarios para liquidar el comercio exterior sin tocar el sistema bancario. Ahora, entonces, el Banco de Rusia regula sus transacciones con China e India sin reconocerlo como medio de pago oficial y entra de lleno en el mercado de las criptomonedas.
El caso ruso es paradigmático. Ellos ya trabajan en una capa adicional, el rublo digital, probado durante 2025 (con un lanzamiento previsto para 2028), a la vez que se promociona tímidamente el BRICS Pay como sistema de pagos alternativo entre monedas. Uno de los beneficiados serían países como Irán, que actualmente recurre a diversos mecanismos digitales para sostener el comercio exterior y convierte al bitcoin y las stablecoins en una salida de escape para la oleada de sanciones.
Mientras Rusia o Irán recurren a criptoactivos porque tienen los canales bancarios cortados, el BRICS construye rieles de pago soberanos que no necesitan bitcoin para esquivar el dólar y que solo necesitan de sus monedas para hablarse entre sí. En la cumbre del bloque celebrada en Nueva Delhi, el gobernador del Banco de Reserva de India, Sanjay Malhotra, confirmó que se estudia conectar sus sistemas nacionales de pago rápido, como el UPI indio, el Pix brasileño o el yuan digital chino, para una interoperabilidad en plataformas existentes sin crear una moneda común. La iniciativa está en fase de discusión, sin fecha de lanzamiento ni sistema unificado operativo.
Sanjay Malhotra, gobernador del Banco de Reserva de India © Bloomberg
Entonces, ¿para qué sirve el Bitcoin?
A la fecha, ningún banco central del G7 incorporó bitcoin a sus reservas oficiales, y la volatilidad del activo lo vuelve estructuralmente inadecuado para esa función. El Salvador perdió cerca de 300 millones de dólares del valor en sus libros contables con una sola corrección de febrero de 2026, incumpliendo el rol de amortiguador que se espera de una reserva de última instancia. También ha sido un fracaso como aceptación comercial, sobre todo en el envío de remesas desde los EE.UU. Sin embargo, la cualidad del bitcoin no es que sea un activo estable (por ahora), sino que es inmune al dólar y a los intentos de Washington cuando busca congelar o sancionar por decreto. Eso, para un Estado bloqueado o en tensión con el FMI, tiene un valor único.
La adopción, en cualquier caso, sigue siendo desigual. China mantiene la prohibición total sobre transacciones cripto dentro de su territorio, aun cuando participa como contraparte comercial en las rutas rusas, y el comercio internacional se sigue facturando en dólares según el propio Banco de Pagos Internacionales. La desdolarización vía cripto —a quince años de su aparición— no es una tendencia estructural confirmada, responde a una sobrerrepresentación mediática (un hype) y la amenaza al statu quo cambiario hoy en día es más bien marginal.
Referencias
- IMF (Julie Kozack), declaraciones sobre la reserva de bitcoin de El Salvador, julio de 2025 — imf.org
- National Bitcoin Office, El Salvador — datos de tenencia pública de bitcoin, agosto 2026 — bitcoin.gob.sv
- Casa Blanca / Registro Federal, Executive Order 14233, 6 de marzo de 2025 — govinfo.gov
- Reuters (vía The Block), "Russia using crypto in oil trade with China and India", 14 de marzo de 2025 — theblock.co
- bne IntelliNews, "El Salvador's bitcoin reserve tops $600mn as IMF compliance questions persist", 15 de mayo de 2026 — intellinews.com
- Banco de Pagos Internacionales (BIS), informes sobre facturación de comercio internacional en dólares — bis.org
- bne IntelliNews, "Russia builds parallel payments system using crypto to bypass sanctions", 17 de diciembre de 2025 — intellinews.com
