HACE UNOS DÍAS, tres países sellaron un compromiso de defensa colectiva que no es una OTAN musulmana, pero tampoco es un saludo protocolario en medio de la guerra activa entre Estados Unidos, Israel e Irán que arrancó el 28 de febrero de 2026, y con Yemen y milicias chiitas iraquíes golpeando territorio saudí de forma reiterada. Mohammed bin Salman (de Arabia Saudita), Recep Tayyip Erdogan (Turquía) y Shehbaz Sharif (Pakistán) firmaron el Mecca Joint Defence Agreement, estableciendo que un ataque armado contra cualquiera de los tres signatarios se considerará un ataque contra los tres.
El acuerdo, por supuesto, se construye sobre el Strategic Mutual Defence Agreement bilateral que Riad e Islamabad firmaron el 17 de septiembre de 2025, tras el ataque israelí contra una delegación de Hamás en Doha y fue un pacto que ya provocó una ambigüedad deliberada sobre si las capacidades nucleares estarían a disposición del reino saudí, según lo comentó el ministro de Defensa paquistaní Khawaja Asif, quien luego aclararía que las armas nucleares no se consideraban por ahora (una contradicción que buscaría una disuasión implícita antes que cualquier cláusula escrita).
Turquía aporta una industria de defensa exportable y su peligroso juego geopolítico con Israel luego que Ankara haya insistido en que el pacto no identifica a Irán como amenaza común, y su canciller Hakan Fidan lo describió como un núcleo abierto a crecer, mencionando a Egipto como socio natural pendiente de resolver detalles técnicos. Riad, por su parte, no busca sustituir a Washington sino ampliar su margen de maniobra frente a los límites evidentes de la disuasión estadounidense, algo que ya se hizo visible cuando los sistemas Patriot entregados a los Emiratos fallaron ante los misiles hipersónicos iraníes durante la escalada previa.

Debido a la presente guerra en Ormúz, la prensa habla de este acuerdo como un Artículo 5 de la OTAN de Oriente (donde todos deben acudir ante el ataque a uno de los firmante), sin embargo, aunque Pakistán envió aviones y defensa aérea a suelo saudí durante la guerra con Irán, ese apoyo fue limitado y dependiente del contexto, no una intervención de gran escala. Kamran Bokhari, del Middle East Policy Council, describe el pacto como una señal estratégica, no una alianza operativa, y sostiene que ninguno de los tres firmantes está listo todavía para una confrontación abierta con Teherán, aunque el objetivo real sea contener a Irán y a la red de actores no estatales que ha cultivado en la región, desde Hezbolá hasta los hutíes.
Esto podría ser un punto a considerarse. El analista saudí Aziz Alghasian, del Gulf International Forum, la inclusión de Pakistán no responde tanto a su arsenal nuclear como a su función diplomática, un mediador dentro de un pacto trilateral de defensa vuelve casi imposible calificarlo de antiiraní, y esa fue, según Alghasian, es una decisión deliberada para blindar al acuerdo frente a la crítica externa. La dependencia financiera de Islamabad respecto de Riad tampoco es un detalle menor. Días antes de la firma, el Banco Estatal de Pakistán confirmó que Arabia Saudita renovó más de 5.000 millones de dólares en depósitos por tres años más, parte de los 8.000 millones que hoy sostienen las cuentas externas paquistaníes.

Arabia Saudita aporta legitimidad religiosa (se firmó en la Mecca, la capital del Islam) y financiera, no poder militar propio, a la vez que Turquía y Pakistán, en cambio, sí tienen ejércitos capaces de proyectar fuerza, y ambos ganan más de lo que arriesgan –Ankara consolida su paraguas ya extendido a Qatar, Siria y Libia, mientras Islamabad convierte su bomba en moneda de cambio diplomático frente a Washington–. Riad compra tiempo y cobertura mientras decide si sigue esperando garantías de un aliado estadounidense cuyo compromiso ya demostró ser frágil y sujeto a los intereses de Washington (con prioridad en Israel). De momento, no hay un comunicado oficial de la Casa Blanca sobre el pacto. Un silencio atronador.
Referencias
- Atlantic Council. (7 de agosto de 2026). Why Saudi Arabia, Pakistan, and Turkey just signed a defense pact. https://www.atlanticcouncil.org/dispatches/why-saudi-arabia-pakistan-and-turkey-just-signed-a-defense-pact/
- Al Jazeera. (8 de agosto de 2026). Saudi-Pakistan-Turkiye pact: A new shield or strategic signal? https://www.aljazeera.com/news/2026/8/8/saudi-pakistan-turkiye-pact-a-new-shield-or-strategic-signal
- Al Jazeera. (9 de agosto de 2026). Which other countries could join the Turkiye-Saudi-Pakistan defence pact? https://www.aljazeera.com/news/2026/8/9/which-other-countries-could-join-the-turkiye-saudi-pakistan-defence-pact
- ICAN. (2026). Pakistan – Saudi Arabia: A mutual defence pact with nuclear shadows. https://www.icanw.org/pakistan_saudi_arabia_a_mutual_defence_pact_with_nuclear_shadows
- Breaking Defense. (22 de septiembre de 2025). Saudi-Pakistan defense pact brings new nuclear player to region. https://breakingdefense.com/2025/09/saudi-pakistan-defense-pact-brings-new-nuclear-player-to-region/
