Parte II: Por qué China ya ganó

16 de abril de 2025

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La Agencia Internacional de Energía documentó que China concentró el 91% de la producción mundial refinada de tierras raras y el 94% de la fabricación de imanes permanentes sinterizados en 2024, frente al 50% que tenía en esa última categoría en 2005. Esa curva describe una estrategia de tres décadas ejecutada sin interrupción. China ganó porque tradujo planificación en infraestructura mientras Occidente discutía valores.

El instrumento fueron los planes quinquenales, mecanismo que convierte visión estratégica en asignación de recursos con horizonte de una década. Desde el Décimo Plan (2001-2005) el foco se desplazó hacia tecnología y reducción de dependencias externas, y el programa Made in China 2025 fijó diez sectores prioritarios con metas cuantificables. La economía está dirigida pero no estancada, el mercado es libre pero supervisado. La inversión china en I+D pasó de 0,9% del PIB en 2000 a 2,4% en 2020 según el Buró Nacional de Estadísticas, cifra que la OCDE cuestionó por inconsistencias metodológicas en 2021 sin que eso alterara la tendencia de fondo. China ya es la segunda economía en gasto absoluto de investigación del mundo.

El segundo pilar es la flexibilidad macroeconómica frente a la presión arancelaria. Entre 2018 y 2020 el yuan se depreció 12% frente al dólar, absorbiendo buena parte del impacto arancelario sin que colapsara la demanda externa. El yuan débil funcionó como túnel por debajo del muro arancelario. Mientras Washington legisla al por mayor, Beijing ajusta el tipo de cambio y espera.

La capital tecnológica Shenzhen en 1980 y 2025. La capital tecnológica Shenzhen en 1980 y 2025.

El tercer pilar es infraestructural. El FMI documentó en su análisis sobre conectividad financiera de la Franja y la Ruta que el proyecto busca canalizar hasta $1 billón en infraestructura hacia Asia, Europa y África, sobre todo puertos, redes eléctricas y telecomunicaciones. Ese financiamiento produce dependencia operativa antes que alineamiento ideológico. Un país puede declararse neutral, pero si su red 5G y su matriz energética dependen de financiamiento y mantenimiento chino, esa neutralidad tiene límites de facto.

El escenario base hacia 2030, con probabilidad estimada de 55-60%, es hegemonía infraestructural silenciosa: si más del 40% de la nueva infraestructura crítica del Sur Global opera con tecnología y financiamiento chino, la dependencia se vuelve estructural sin ruptura formal con Occidente. El segundo escenario, desacople inestable (30-35%), se activa si la fragmentación comercial supera el 25-30% del comercio global sin alternativas viables para economías de ingreso medio. El tercer escenario, repliegue por presión interna, requiere crecimiento sostenido bajo 3% combinado con crisis inmobiliaria prolongada en un sector que pesa 25-30% del PIB. Ese repliegue, con probabilidad de 10-15%, implica pausa temporal, no convergencia con el modelo occidental.

Desde una lectura no occidental directamente sobre este eje, el Informe de Trabajo del Gobierno presentado por el premier Li Qiang ante la Asamblea Popular Nacional en marzo de 2026 fijó la autosuficiencia científica y tecnológica como pilar del 15º Plan Quinquenal (2026-2030), con un presupuesto nacional de ciencia y tecnología de casi 1,3 billones de yuanes para 2026, un incremento del 7,1% interanual. Ese documento describe la autosuficiencia tecnológica como doctrina de seguridad nacional, no como aspiración de crecimiento, lo cual reformula el desacople no como amenaza externa a resistir sino como objetivo interno ya presupuestado.

Montaña y Agua, Pang Liang Montaña y Agua, Pang Liang

El contraargumento más razonable sostiene que la desaceleración demográfica y la crisis inmobiliaria china limitan la proyección externa del modelo. Es cierto que la población en edad laboral china se contrae desde 2012 y que el sector inmobiliario sigue arrastrando el ajuste iniciado en 2021. Pero esas presiones explican el escenario de repliegue, que el propio análisis reconoce con 10-15% de probabilidad. No explican por qué la cuota china en tierras raras, baterías o infraestructura portuaria sigue creciendo en paralelo a esa desaceleración, lo cual sugiere que la ejecución de capacidades y el ciclo demográfico corren en pistas distintas.

Xi Jinping lo resumió así: se puede volcar un estanque, pero no un mar. ¿Qué combinación de esos tres umbrales, infraestructura crítica, comercio bifurcado y presión demográfica interna, determinará antes de 2030 si Occidente negocia dentro de ese mar o sigue actuando como si todavía pudiera drenarlo?

Referencias

  • Agencia Internacional de Energía. (2025). Rare Earth Elements: Executive Summary. https://www.iea.org/reports/rare-earth-elements/executive-summary
  • CGTN. (2021, marzo 1). China's R&D spending rises to record 2.4% of GDP in 2020. https://news.cgtn.com/news/2021-03-01/China-s-R-D-spending-rises-to-record-2-4-of-GDP-in-2020
  • China.org.cn. (2026, marzo 7). China's resolute tech self-reliance quest. http://www.china.org.cn/2026-03/07/content_118367834.shtml
  • Fondo Monetario Internacional. (2017, mayo 14). Belt and Road Initiative: Strengthening Financial Connectivity [Discurso]. https://www.imf.org/en/news/articles/2017/05/14/sp051417-belt-and-road-initiative-strengthening-financial-connectivity
  • Rhodium Group. (2026). China's Next-Generation Industrial Policy. https://rhg.com/research/chinas-next-generation-industrial-policy/
  • Science|Business. (2024). A puzzle stumps statisticians: How much does China actually spend on R&D? https://sciencebusiness.net/news/international-news/puzzle-stumps-statisticians-how-much-does-china-actually-spend-rd