La derrota electoral del 7 de septiembre de 2025 en la provincia de Buenos Aires, donde La Libertad Avanza obtuvo 34% contra 47% del peronismo unificado en Fuerza Patria, en el distrito que concentra cerca de 40% del padrón nacional, funciona como señal temprana de restricción política más que como anuncio de colapso. Este análisis se escribe dos días después de ese resultado, como mapa de restricciones y escenarios abiertos, no como pronóstico cerrado de lo que ocurrirá en las elecciones legislativas nacionales de octubre. La experiencia comparada muestra que estos episodios suelen anticipar techos de gobernabilidad, no rupturas abruptas.
El dato relevante es el momento en que ocurre la derrota, más que el resultado en sí mismo. El ajuste macroeconómico aún no se traduce en mejoras sociales perceptibles, y la política empieza a dejar de ser expectativa para convertirse en experiencia cotidiana. En ese punto, incluso gobiernos que conservan respaldo nacional agregado enfrentan compresión de márgenes: no se cae el edificio, pero se reduce el espacio para reformas ambiciosas.
El núcleo de la tensión está en la secuencia temporal del programa económico, no en su orientación. Los sistemas políticos reaccionan al nivel de vida acumulado, no a la pendiente de mejora de los indicadores. La inflación mensual descendió desde registros superiores a 20% hasta valores cercanos a 2% en menos de un año, pero el salario real acumuló una caída interanual superior a 20% durante la fase inicial. El consumo privado permaneció en mínimos históricos ajustados por estacionalidad. Ese desfase suele erosionar apoyos antes de que la estabilización se vuelva políticamente rentable.
Karina Milei votando en las elecciones del domingo pasado.
Las mejoras posteriores en pobreza medida por ingresos tienden a mostrar bajo rendimiento político cuando los precios relativos se parecen a los de economías desarrolladas y los ingresos a los de economías en desarrollo. La legitimidad por desempeño requiere trayectorias sociales reconocibles, no solo correcciones estadísticas.
A esto se suma la parálisis de la inversión pública: durante un período prolongado no se registraron inauguraciones relevantes de infraestructura social básica, mientras las cuentas fiscales exhibían superávit primario sostenido. El orden fiscal estabiliza expectativas, pero no reemplaza presencia estatal allí donde los costos del ajuste se vuelven visibles. La arquitectura decisional se mantuvo concentrada y con baja densidad de alianzas territoriales, un patrón que describe supervivencia bajo estrés prolongado con baja adaptabilidad, consecuencia previsible de gobernar con coaliciones negativas en estructuras territoriales densas, no rasgo personal del liderazgo.
Milei y los principales candidatos de su partido en La Matanza, Buenos Aires.
En el plano externo, el respaldo financiero y político de Estados Unidos, aún en fase preparatoria al momento de escribir esto, apunta a estabilizar expectativas cambiarias más que a incidir directamente en comportamiento electoral. La ayuda externa impacta primero en variables financieras, no en salarios ni consumo, y por lo tanto compra tiempo institucional sin construir poder territorial por sí sola.
Pero hay una asimetría acá que el análisis original no podía anticipar: si el gobierno logra revertir en octubre parte de lo perdido en septiembre, con el respaldo externo actuando como puente hacia una recuperación electoral más que como sustituto de ella, el escenario de "expansión negociada" que se describe abajo dejaría de ser el techo optimista para convertirse en el piso real. Es una posibilidad que este análisis no descarta, pero que dos días después de la derrota bonaerense todavía no tiene evidencia que la sostenga.
- (1) Continuidad defensiva. Se sostiene mientras la inflación mensual permanezca bajo 3% y el salario real no recupere más de 5-7% acumulado, aun con aprobación suficiente para evitar crisis. El gobierno prioriza orden fiscal y estabilidad macro apoyándose en respaldo externo, sin traducir esa estabilidad en expansión política o territorial.
- (2) Expansión negociada. Requiere recuperación salarial sostenida durante al menos dos trimestres y acuerdos visibles con gobiernos subnacionales que transformen estabilidad macro en presencia territorial. El respaldo externo funciona como garantía de transición, no como sustituto de política interna, y la gobernabilidad se amplía sin modificar el núcleo del programa económico, pero exige redistribución de poder y costos inmediatos.
Milei, ya siendo presidente, presentando su nuevo libro y cantando en el mítico Luna Park de Buenos Aires.
La estabilización compró tiempo. La política decide ahora si ese tiempo se administra para sobrevivir o para recomponer capacidad de gobierno antes de que la ventana externa se cierre.
Referencias
- Courthouse News Service. (2025, 8 de septiembre). Argentina's Milei Under Pressure After Double-Digit Midterm Defeat. https://courthousenews.com/argentinas-milei-under-pressure-after-double-digit-midterm-defeat/
- OECD, ECLAC & CAF. (2024). Latin American Economic Outlook 2024: Financing Sustainable Development. OECD Publishing. https://doi.org/10.1787/c437947f-en
- Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). (2025). Índice de Precios al Consumidor y Salarios. https://www.indec.gob.ar
- Roberts, K. M., & Wibbels, E. (1999). Party Systems and Electoral Volatility in Latin America. American Political Science Review.
- Mainwaring, S. (2012). The Rise of Outsiders in Latin America, 1980-2010. Latin American Research Review. https://doi.org/10.1177/0010414012445753
