El falso debate entre globalismo y soberanismo

28 de mayo de 2026

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La distinción que estructura el debate entre globalistas y soberanistas parece obvia, y ahí reside el problema central. Globalismo designa la posición que defiende marcos institucionales transnacionales, libre circulación de capital y organismos multilaterales como arquitectura óptima del orden internacional. Soberanismo designa la posición contraria, es decir, la primacía del Estado-nación, el control de fronteras y el rechazo de la condicionalidad supranacional. Ambas tienen bases electorales reales y defensores académicos respetables, pero comparten el mismo punto ciego, pues ninguna nombra el objeto real de la disputa.

Lo que está en disputa es el control de la infraestructura financiera que determina quién puede transaccionar, bajo qué reglas y con qué grado de autonomía, siendo SWIFT, CIPS y mBridge sus componentes actuales más relevantes. Quien controla esa capa extrae renta sin necesidad de control territorial, un mecanismo que el debate globalismo-soberanismo vuelve sistemáticamente invisible. Los globalistas usaron lenguaje de apertura para expandir posiciones monopólicas mediante la fijación de estándares. Los soberanistas usan lenguaje de cierre para sustituir un monopolio externo por uno doméstico. El cambio de vocabulario cambia quién captura la renta, pero la lógica de captura permanece intacta.

Los datos cuantifican la transición en curso. El FMI calculó en 2023 que el índice de fragmentación comercial global aumentó un 2,5% anual desde 2018, invirtiendo tres décadas de integración (Aiyar, Presbitero y Ruta, 2023). El 64% de los países del Sur Global votó contra la resolución de condena a Rusia en marzo de 2022, una cifra que mide la distancia entre la narrativa del orden liberal y su historial de aplicación selectiva (ECFR, 2023). El Banco de Pagos Internacionales reportó en el primer trimestre de 2026 que CIPS y mBridge procesaron el 18% del comercio sino-ruso liquidado en yuanes, un indicador que mide el desplazamiento gradual de SWIFT con más precisión que cualquier declaración diplomática.

La lógica subyacente es idéntica.

Sergei Karaganov (n. 1952), politólogo, historiador y ex asesor presidencial ruso. Sergei Karaganov (n. 1952), politólogo, historiador y ex asesor presidencial ruso.

Sergei Karaganov lo entiende desde las ojivas. Sus propuestas de disuasión nuclear ampliada y coordinación estratégica con China no buscan preservar un equilibrio sino crear un orden demasiado costoso de contestar para quienes hoy están mejor posicionados. Peter Thiel lo articuló en el dominio económico cuando confesó que la competencia destruye valor y que el objetivo de cualquier empresa inteligente es volverse imposible de desplazar. Uno opera con capital de riesgo y el otro con ojivas, pero la lógica subyacente es idéntica: acumular posiciones que eleven el costo de contestación hasta hacerla irracional.

La lucha entre Estados Unidos y China durará hasta que uno de ellos imponga su modelo como infraestructura del orden siguiente. Cuando uno lo logre, o cuando dos se combinen contra el tercero como hizo Kissinger en 1972, el equilibrio colapsa y el ganador puede llevarse todas las fichas apostadas.

El paralelo más preciso es la transición de los Estados en Pugna al Imperio Qin, donde no se destruyó a los rivales sino que los volvió irrelevantes mediante el control monopólico de la arquitectura del orden. El ganador del ciclo actual no se determinará por quién acumule más poder militar o comercial, sino por quién fije los protocolos del orden siguiente, exactamente lo que está en juego en la disputa entre SWIFT y CIPS.

Tres escenarios para los próximos cinco años

El primero, probabilidad 50%-60%, es la consolidación de bloques con normas incompatibles. La condición de activación es que la UE no posicione su normativa digital como estándar puente antes de 2027, medible por la adopción extraterritorial del GDPR y el avance del Digital Markets Act. Las economías medianas quedan atrapadas entre dos sistemas de certificación incompatibles, mientras Estados Unidos retiene el stack financiero en dólares y China consolida CIPS en Asia y África.

El segundo, probabilidad 25%-35%, es la erosión de las instituciones de Bretton Woods. La condición de activación es que el PIB nominal combinado del BRICS supere al G7, umbral que el FMI proyecta para 2030 bajo paridad de poder adquisitivo. Cuando los emergentes acceden a financiamiento alternativo a tasas competitivas, el FMI y el Banco Mundial pierden capacidad de condicionalidad por irrelevancia operativa, no por decisión política. Los ganadores son los gobiernos que diversificaron su cartera de acreedores antes del umbral.

El tercero, probabilidad 10%-20%, es una reconfiguración negociada. La condición de activación es una crisis sistémica con contagio simultáneo en mercados de deuda soberana de economías sistémicamente relevantes, medible por la correlación de diferenciales de CDS entre Brasil, Turquía e Indonesia superando 0,7 durante tres meses consecutivos. Ningún bloque podría gestionar esa crisis unilateralmente sin coste político inaceptable. Las potencias medianas con posición real de arbitraje, particularmente Turquía e Indonesia, serían las ganadoras relativas por haber acumulado opcionalidad estratégica, no poder bruto.

¿Cuándo será la ruptura, qué modelo de poder emergerá y quién pagará la transición? A la última pregunta, la candidata más probable es Europa. Carece de autonomía energética, de capacidad militar independiente y de un sistema de pagos alternativo al dólar. Su principal socio comercial, China, opera en yuanes mientras que su principal garante de seguridad, Estados Unidos, está en retirada estratégica hacia el Indo-Pacífico. De ese modo Europa queda atrapada entre dos bloques sin poder arbitrar entre ellos. Seguramente no será la única.

Referencias

  • Observer Research Foundation. (2024). The fragmented world: Global South strategies in an era of multipolarity. https://www.orfonline.org/
  • Center for China and Globalization. (2024). Globalization in transition: China’s role in a fragmented order. https://www.ccg.org.cn/
  • Russian International Affairs Council. (2023). The rise of the world majority and the crisis of the liberal order. https://russiancouncil.ru/en/
  • Karaganov, S. (2023). A difficult but necessary decision. Russia in Global Affairs. https://eng.globalaffairs.ru/articles/a-difficult-but-necessary-decision/
  • Primakov National Research Institute of World Economy and International Relations. (2024). Multipolarity and strategic autonomy in Eurasia. https://www.imemo.ru/en/
  • European Council on Foreign Relations. (2023). United West, divided from the rest: Global public opinion one year into Russia’s war on Ukraine. https://ecfr.eu/publication/united-west-divided-from-the-rest-global-public-opinion-one-year-into-russias-war-on-ukraine/
  • Kissinger, H. (2011). On China. Penguin Press.
  • Allison, G. (2017). Destined for war: Can America and China escape Thucydides’s trap? Houghton Mifflin Harcourt.
  • National Institute for Defense Studies. (2024). NIDS China security report 2024: China’s strategy for reshaping the international order. https://www.nids.mod.go.jp/english/publication/chinareport/